Francesc Ruiz Abad | Por Addaya Centre d’Art

Francesc Ruiz Abad es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y estudiante de intercambio en Hochschule für Grafik und Buchkunst Leipzig. Ha expuesto su trabajo individualmente en I didn’t know I was collecting, Fundación Arranz-Bravo; DINGSBUMS: Coses que brillen quan cauen, El Passadís; Elefants, sabates i paper, L’Indiscret/Heliogàbal; y Jeder kann zeichnen, Theatre Impermanent. Ha participado en exposiciones colectivas como El Gran Tour, Sant Andreu Contemporani; Do You Believe?, Fabra i Coats; El Temps Invertit; Can Felipa; Yo, misil, Centre Sant Lluc; y Zeichnung Protest; GfZK entre otras. Es autor de diferentes publicaciones y ha dado conferencias a nivel internacional como Paper Exhibitions, 2016 New York Art Book Fair al MoMA Ps1; y Hiding Maps, Yarat Art Center Azerbaiján. Ha sido becado por la Fundació Guasch Coranty, la Sala d’Art Jove y la Fundació Felícia Fuster. Ha sido finalista del Premio Miquel Casablanques 2016 y ganador del premio de Artes Visuales Fundación Arranz Bravo 2015. Su trabajo forma parte de las colecciones Fundación Guasch Coranty, Centre d’Estudis MACBA, Hubert Kretschmer Archiv (München), Birmingham Museum of Art (USA), Universitat de Barcelona, Biblioteca CA2M y Bòlit Centre d’Estudis, Girona. La práctica artística de Francesc Ruiz Abad se desarrolla a través del dibujo y la pintura así como con otros procesos colaborativos de los que derivan proyectos en diferentes medios, publicaciones, vídeos… Su trabajo se basa en la experiencia vital, en la que el nomadismo, la deriva, el tránsito, el azar, la ironía y el humor son constantes. Las libretas son el archivo del cual posteriormente extrae el material para sus diversos proyectos artísticos. Son una ventana a una sucesión de pequeños micro relatos con los que accedemos al viaje, y que al mismo tiempo son una experiencia de vida, conocimiento y relación con los otros. Bajo el gran relato de la aventura, se amontonan pequeñas anécdotas que nos dicen mucho más de lo vivido y que a la vez nos hablan de la imposibilidad de relatar un viaje, de la imposibilidad de captar la realidad con una única imagen o historia. Delante de esta se impone el palimpsesto, la reescritura, la sobreposición de imágenes, para crear así una nueva imagen, que aún siendo extraña y alejada de la realidad, casi una alucinación, permite trasladarnos a instantes precisos, como si abriéramos una cápsula del tiempo. Al hojear las libretas, el espectador trata inevitablemente de construir un relato. De esta manera el viaje nunca termina. * Texto facilitado por Addaya Centre d’Art

+ NOTICIAS