Àngels Ribé | Ana Mas Projects

El no dit. El no fet. El no vist. Fotograbado sobre papel, 1977. 76 x 57 cm

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Me Eating an Apple Barcelona, 1980/2017 Fotografía b/n 40 x 30 cm

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Ornamentation: The Unrelated Object. New York, 1979. Mosaico. 25 fotografías vintage b/n. 16 x 24 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Invisible geometry II, 1973/2011. 4 fotografías en blanco y negro. 67x100 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Association 2. Chicago, 1973/2011. 2 fotografías b/n. 67 x 100 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Association 3. Chicago, 1973/2011. 2 fotografías b/n. 67 x 100 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Mon corps, Barcelona, 2017. 3 fotografías b/n. Impresión giclée. 40 x 50 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Eines. 2014. Fotografía digital montada en dibond y bastidor de aluminio. 60 x 60 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Mon esprit. Barcelona, 2017. 3 fotografías. Impresión giclée. 50 x 50 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Bye (2003) Neon. 200 x 200 cm

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

En campo abierto (2003) Neón. 50 x 300 cm

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Cap al lluny (2003) Neón. 160 x 160 cm

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

S/T Barcelona, 1983 Hierro y esmalte Hierro y brillo de plata 2 piezas de 24 x 103 x 0,3 cm c/u

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

S/T (1983) Acero, esmalte y purpurina de plata. Medidas variables

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Para mirar con delicadeza Barcelona, 1979 Hierro 45 x 25 cm

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de "Mon corps, mon esprit" en Ana Mas Projects (Barcelona) 2018. © RobertoRuiz

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de "Mon corps, mon esprit" en Ana Mas Projects (Barcelona) 2018. © RobertoRuiz

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de "Mon corps, mon esprit" en Ana Mas Projects (Barcelona) 2018. © RobertoRuiz

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de "Mon corps, mon esprit" en Ana Mas Projects (Barcelona) 2018. © RobertoRuiz

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Artissima (Turin) 2017

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Artissima (Turin) 2017

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Artissima (Turin) 2017

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vistas de la exposición "En el laberinto. Àngels Ribé, 1969-1984" en MACBA (Barcelona) 2011-2012

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vistas de la exposición "En el laberinto. Àngels Ribé, 1969-1984", en MACBA (Barcelona) 2011-2012

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vistas de la exposición "En el laberinto. Àngels Ribé, 1969-1984", en MACBA (Barcelona) 2011-2012

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vistas de la exposición "En el laberinto. Àngels Ribé, 1969-1984", MACBA (Barcelona) 2011-2012

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vistas de la exposición "En el laberinto. Àngels Ribé, 1969-1984", en MACBA (Barcelona) 2011-2012

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vistas de la exposición "En el laberinto. Àngels Ribé, 1969-1984", MACBA (Barcelona) 2011-2012

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de la exposición "[Ex]posiciones críticas. Discursos críticos en el arte español, 1975-1995" en el CGAC: Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Galicia) 2017

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de la exposición "[Ex]posiciones críticas. Discursos críticos en el arte español, 1975-1995" en el CGAC: Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Galicia) 2017

Àngels Ribé | Ana Mas Projects

Vista de la exposición "[Ex]posiciones críticas. Discursos críticos en el arte español, 1975-1995" en el CGAC: Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Galicia) 2017

Textos

  • Àngels Ribé

    Àngels Ribé es una de las representantes más importantes en Cataluña de la historización que es una característica del arte contemporáneo. Altamente reconocida internacionalmente durante los años setenta, también contribuyó en la renovación de las formas, materiales y gramáticas del arte durante este período mediante la reestructuración de los valores estéticos. Su primer trabajo es entendido como un espacio de experimentación fenomenológica y en consecuencia, sus trabajos posteriores exploraron la superación del minimalismo a través del uso de su cuerpo y de la naturaleza. Más allá de la escultura o la perfomance, lo suyo es una gramática de la fragilidad de cara a las eternas jerarquías masculinas; su feminismo es un elememto existencial que simula, transgrede y florece en su trabajo sin resultar agresivo.

    Además, los trabajos realizados a finales de los setenta evocan a la obstrucción paralizante que condiciona nuestro comportamiento, las convenciones sociales que determinan qué es adecuado y correcto, y qué se espera de nosotros, especialmente de las mujeres. Es interesante observar como sus instalaciones revelan no únicamente un fragmentario y estigmatizado imaginario femenino sino también la manera en que la ruptura de la construcción social de la mujer y de la persona provoca en el espectador la necesidad de actuar.

    La gran contribución de la presencia de Ribé en el espacio creativo femenino del siglo XX es que no apira a ser una activista de la psicología femenina, sino un sútil testimonio de la particular capacidad metafísica de este estado femenino. Su trabajo nos llega a través de documentación que no se limita simplemente a dar constancia de la existencia de obras ahora desparecidas. Esta técnica documental es una parte integral de su trabajo y al mismo tiempo constituye una postura altamente significativa, ya que no está tan destinado a proporcionar una evidencia de la importancia de un acción efímera como Estbaliz a permanencer en una nueva forma.

    Permanencia, paralela a cualquiera creación artística, se puede asegurar en una cultura muy consciente de la transitoriedad mediante el uso de medios de comunicación que la sociedad nos ofrece, como la fotografía. Durante los años ochena Ribé se volcó en la creación artística, según le exigía su madurez. Recurrió a las herramientas que le permitían satisfacer sus impulsos creativos pero se vió obligada por la sociedad a renunciar a la producción de arte y a empezar a vivir de una forma física, material. Su decisión es convertirse en una artista anónima. Además,  considera su abandono como su mayor acto creativo. No debemos olvidar que en el caso de Ribé, no estamos hablando de una fascinación técnica sino de una particular forma a través de la cual su arte continúa para informarnos de que a pesar de los cambios, nunca varía. Es por lo tanto, un signo poético, el encuentro entre lo efímero y lo eterno, como diría Baudelaire.

  • BIO Àngels Ribé (Web de la artista)

    Àngels Ribé (Barcelona, 1943) pertenece a una generación de artistas que inician su trayectoria a finales de los años sesenta, momento de profundos cambios políticos y sociales que repercuten directamente en la manera de concebir la práctica artística. La obra de arte abandona la categoría de ente estético autónomo que había ostentado durante la modernidad para abrirse a un proceso de desmaterialización y socialización que propicia nuevas relaciones con el espectador, la institución artística y el mercado.

    En 1967 Àngels Ribé, asfixiada por el ambiente opresivo de la Barcelona de la época, se traslada a París para estudiar Sociología. Allí participó en los movimientos del Mayo del 68 y poco después empieza a trabajar en el taller del escultor Piotr Kowalski. Por aquel entonces ya tenía claro que la suya era una vocación artística. En 1969 presenta públicamente su primera instalación, Laberint: un laberinto circular de plástico amarillo transparente, que convertía el espacio expositivo en escenario fluido de recorridos improvisados por los espectadores.

    En la década de los setenta Ribé se traslada a Estados Unidos (Chicago y Nueva York) donde entra en contacto con una serie de espacios artísticos alternativos que se hacían eco de la actividad emergente del momento, y pronto empieza a exponer. Se consolidan entonces las esencias de una gramática artística que ya se había esbozado en la etapa parisina. La desenfatización del objeto se hace ahora evidente. Ribé ejecuta performances e instalaciones de carácter efímero que documenta poéticamente valiéndose de la fotografía. Su cuerpo se convierte en el principal articulador de acciones extremadamente meditadas en las que los elementos y procesos de la naturaleza adquieren un papel central. Se trata de una naturaleza a la que Ribé accede básicamente por dos vías: una más inmediata y sensorial, ligada a sus manifestaciones físicas –Intersecció de llum, Intersecció de pluja, Intersecció d’onada, todas de 1969–, y otra más abstracta en la que la geometría actúa como principio vertebrador. El triángulo deviene aquí una forma fundacional primigenia que la artista utiliza en relación con su propia dimensión corporal, tal y como puede apreciarse en los trabajos de la serie 3 punts (realizados entre 1970 y 1973) o en Invisible Geometry 3 (1973).

    En la década de los ochenta Ribé regresa a España y recupera el interés por el carácter objetual de la obra de arte y por su materialización escultórica. Trabaja primero con hierro y –a partir del 2000– con neones que la conectan de nuevo con la incorporeidad de la luz y el espacio. En paralelo desarrolla obra gráfica y sobre papel.

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