Regina Gimenez Adoptar otra naturaleza

11 Feb - 07 Abr 2017
Adoptar otra naturaleza

Overview

Ana Mas Projects presenta la exposición Adoptar otra naturaleza, de la artista Regina Giménez (Barcelona, 1966). La muestra recoge un conjunto de piezas, la mayoría de producción reciente, conectadas por un mismo denominador común: el objeto[1]. Partiendo de un minucioso proceso de investigación, Giménez toma imágenes originalmente concebidas como soporte o ilustración de textos/documentos –en este caso una hoja extraída del apartado de astronomía de una antigua enciclopedia del siglo XIX – y las aísla hasta el punto de otorgarles una autonomía formal y conceptual propia, convirtiéndolas en obras de arte. Si bien éste podría considerarse un procedimiento artístico relativamente común, en el caso del trabajo de Regina el proceso de transformación de las obras evoluciona de nuevo hacia otro estado, el de industria, el de objeto, principal protagonista de la exposición y manifestación indiscutible de la otra cara de la naturaleza que puede adoptar la obra de arte sin dejar de serlo.

Las tres piezas situadas en medio del espacio son el caso paradigmático de este fenómeno. Una alfombra, un cuadro y un documento entran en diálogo para ejemplificar la capacidad de transformación y maleabilidad de la obra de la artista. Vemos, en un simple pero efectivo vistazo, un documento enmarcado en el que destaca una ilustración que anuncia: “El Sol visto desde”. Entre columnas de texto un recuadro negro con diez circunferencias muestra, de forma comparativa, el tamaño del Sol según el planeta desde el que es contemplado[2]. A pocos metros un lienzo de grandes dimensiones, El Sol visto desde, muestra el proceso creativo de la artista que, inspirándose en el primer documento en crudo, ha decidido extraer únicamente la imagen (aislándola de las palabras, de su significado original) y aportándole diferentes tonalidades cromáticas. Justo enfrente, una alfombra artesana 100% pura lana virgen diseñada por la misma artista, siguiendo el esquema inicial, se presenta como el tercero de los estados cerrando el círculo que, como en el caso de la materia (sólido-líquido-gaseoso), puede adoptar distintas formas: documento-obra-objeto[3].

Cabe destacar que en la mayoría de los casos este proceso de cambio, de alteración de los estados, no ha sido un acto planeado o previsto por la artista sino, más bien, un fenómeno que por motivos diversos y ajenos a ella han experimentado muchas de las obras de Regina. Éste es el caso del vestido, la blusa y el pantalón de la colección cápsula pre-fall’16 de Isabel Marant. La diseñadora francesa se inspiró en unas obras de la serie Geometría Cósmica que había adquirido poco antes para su colección privada. Las piezas se presentan como microcosmos ambulantes cuando son desfilados por sus propietarios. Y mientras que estas obras ambulantes ya han pasado por la fase de producción industrial, las tres piezas sobre papel de tonalidades rosas que cuelgan enfrente son el primer paso para la confección de unos bolsos de autor en proceso de diseño.

Las obras de Gina no sólo han dado el salto al mundo de la moda, también al de la música, siendo inspiración para la portada del disco debut de Alex Izenberg (Harlequin); al de la papelería, decorando la portada de libretas que actualmente podemos encontrar en las librerías de algunos de los museos más importantes del mundo (como el MoMA o el MACBA); e incluso al de la restauración, habiéndose convertido en manteles/menús de uno de los restaurantes icónicos de la ciudad, el Velódromo.

A medio camino entre el documento, la obra y el objeto encontramos cuatro litografías. Las reproducciones, una serie limitada de dípticos conserva su esencia de original no solo por su mitad completa con geometrías cósmicas, sino también por la otra, en blanco, con los nombres de los respectivos astros, planetas y fenómenos astronómicos listos para ser intervenidos y completados por niños (como es el caso de uno de los que se presenta) y motivar sus inquietudes artísticas. El punto final a la muestra lo pone un conjunto de 18 obras sobre papel que han servido para idear una plantilla diseñada también por la misma Regina. Una suerte de propuesta que juega con la nueva filosofía del do it yourself y que representa un paso más allá en el planteamiento de la obra de arte, el objeto y los límites que los definen.

Cabe destacar especialmente la elaboración de una publicación/obra de arte producida expresamente para la ocasión. En esta pieza se recogen dos visiones de la exposición en particular y de la obra de Regina Giménez en general. El crítico y comisario Frederic Montornés y el artista Enric Farrés comparten espacio de reflexión en un póster donde la imagen principal es el punto de partida de la exposición – la hoja extraída de la enciclopedia –. Dos aportaciones diferentes pero complementarias que quieren ser una contribución al trabajo de Regina Giménez y, de nuevo, la demostración de la posibilidad de coexistencia entre obra de arte, documento y objeto. La publicación quiere ser también un recuerdo que el visitante pueda llevarse a casa y, de esta manera, quedarse para sí mismo una pequeña parte de la exposición.

 

[1] No es que todas sean objetos, pero de una forma o de otra están relacionadas con éste.

[2] Cabe decir que se trata de un documento de finales del siglo XIX y que su fiabilidad, que por otro lado es lo que menos preocupa a la artista, es al menos cuestionable.

[3] Los límites que dividen estos tres estados, como pasa en la naturaleza, son difusos y en ocasiones pueden encontrarse en plena fase de transformación.

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